StockSnap_EA4D0C4981

¿Por qué hay personas que, literalmente, no pueden dejar de mover las piernas?


Por Redacción Fitness

Aunque se llama Síndome de las Piernas Inquietas (SPI), este padecimiento es un problema del sueño, ya que la personas no puede descansar por sentir hormigueo, desesperación y cosquilleo en las piernas al acostarse, alertó Ulises Jiménez Correa, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño (CTS) de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El experto explicó que el SPI se caracteriza por sensaciones en las piernas, que el paciente refiere como desesperación o nerviosismo, y se acompañan por el impulso de moverlas para tener un poco de alivio y descansar, pero tiene la particularidad de que los síntomas se disparan al acostarse e intentar relajarse, lo que origina problemas para conciliar y mantener el sueño.

“Cuando llegan con nosotros (los pacientes) dicen tener molestias en las piernas, tan irritantes que no pueden dormir. A esa dificultad se le denomina insomnio de inicio, y también se puede presentar en las madrugadas, porque la persona mueve las piernas, al hacerlo se despierta y tiene dificultades para volver a conciliar el sueño”, subrayó Jiménez Correa.

El síndrome es acompañado por nerviosismo y ansiedad, asociados al hecho de ir a acostarse debido a los malestares que, piensa el paciente, seguramente se presentarán. Las consecuencias es que nunca descansa y eso los vuelve irritables.

"Se han descrito varias causas del SPI, que es más común en adultos mayores: lesión en la médula espinal, anemia, disfunción renal o alguna enfermedad neurológica como el mal de Parkinson; también se puede presentar en pacientes diabéticos que tienen neuropatía periférica", se expuso en un comunicado de la UNAM.

Jiménez Correa expuso que hay dos métodos para detectarlo: el clínico, que implica insomnio de inicio, nerviosismo, intranquilidad y molestias en las piernas al acostarse y durante la madrugada.

"El otro es mediante estudios polisomnográficos: con éstos se puede documentar el incremento del tiempo que transcurre para empezar a dormir. Se colocan electrodos en las piernas, sobre todo en los puntos donde es factible comprobar el movimiento recurrente, y se identifica la relación causal de estos movimientos con el insomnio", se expuso.

Su tratamiento puede ser con medicamentos útiles para mejorar la producción de dopamina, además de ejercicios y estiramientos antes de acostarse, sobre todo de los músculos de las piernas, pero lo ideal es acudir con un médico del sueño para exponer el caso personalmente.

Scroll to top