Dan ganas de quedarse en cama, pero una vez entrenando, también lo disfrutarás.


 Por Antonia García Gómez

No te congeles, ponte en movimiento, si ya reanudaste tu entrenamiento, excelente, que no te de flojera continuar. Si estás con la idea de comenzar, bievenid@, ya sentirás y verás los resultados en tu cuerpo y te felicitarás por haber tomado esta decisión.

Que el frío no sea la causa de posponer indefinidamente tus objetivos. Aprovecha que tu cuerpo requiere de mayor cantidad de energía, calorías, para entrar en calor.

Recomendaciones:

  • Alarga tu calentamiento, para que evites lesiones, por lo menos unos dos minutos más.
  • Hidrátate antes, durante y después del ejercicio
  • Si te ejercitas practicando un ejercicio que no implique mojarse, usa ropa que te permita transpira y mantenerte sec@.
  • No te abrigues demasiado antes de comenzar a entrenar ya que en cuanto te descubras puedes resfriarte o causarte una contracción muscular.
  • Cuando termines de ejercitarte, seca el sudor y abrígate para evitar que te dé un dolor muscular.
  • Si te ejercitas en un lugar donde hay ventanas, asegúrate de que estén abiertas antes de comenzar a ejercitarte. Si estuvieron cerradas, espera un momento antes de abrirlas, para que no te de el aire de repente
  • Si nadas, no olvides tu toalla para cobijarte y secarte inmediatamente saliendo de la alberca
  • Si te gusta ejercitarte al aire libre, asegúrate que no haya inversión térmica y abrígate sólo lo necesario.

Siguiendo estas fáciles recomendaciones te evitarás enfermar y cumplir la meta que te has fijado para esta temporada de frío.

Si desafortunadamente enfermaste:

  • No asistas al gimnasio, descansa y evita enfermar más, recupérate.
  • No asistas a lugares públicos, si lo haces utiliza cubre bocas te ayudará a no contraer otra enfermedad más grave que un resfriado común y a contagiar a otras personas

Recuerda, cuida tu cuerpo, que es tu casa…

Scroll to top