La carne roja contiene aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede fabricar.


Escrito para fitness por Ileana Aguilar Cervantes

La carne es un alimento que en muchas familias resulta imprescindible. Las propiedades de la carne roja no sólo son de sabor, también tiene propiedades nutricionales que el organismo utiliza para regenerar tejidos, así como para construirlos, hablamos de las proteína de alta calidad. Además contiene hierro, vitaminas B y zinc.

Es importante mencionar que dependiendo de la parte del cuerpo del animal las propiedades nutritivas pueden variar. La carne roja proviene de animales adultos tiene un sabor fuerte, más grasa y proteínas.

En promedio las carnes contienen:  

Proteínas: Su contenido oscila entre un 16-22% de su peso total y depende de la zona del animal elegida y del tipo de carne. Son de alto valor biológico y contienen “aminoácidos esenciales” que son aquellos que nuestro cuerpo no puede fabricar.

Hidratos de carbono: Prácticamente es inexistente en la carne, excepto en algunas vísceras.  

Grasas: Es rica en ácidos grasos saturados, y hay que tener cuidado al elegir el corte, ya que una parte con mucha grasa puede elevar el colesterol si se consume en exceso. También contiene ácidos grasos monoinsaturados de efectos más favorables, las proporciones varían dependiendo de la alimentación del animal y el tipo de carne.

La carne de vacuno suele ser menos grasa que la del cordero y el cerdo. Según el corte puede ser magra y en este caso contiene menos del 5% de ésta. Tiene más agua que la carne de ternera y según el corte cuenta con diferencias nutricionales. Por ejemplo: las chuletas son más grasas que el solomillo.  

¿Qué se debe tener en cuenta para elegir la carne?  

  • La carne NUNCA debe presenta un color rojo oscuro y seco, ya que es señal de que puede haber proliferación de microorganismos nocivos, por lo que se estropea con facilidad.
  • Si tiene un aspecto blanquecino, suelta agua y su textura es fibrosa, la refrigeración no ha sido la correcta, por lo que tampoco debe ser tomada.
  • Para elegir una buena carne hay que ver siempre ver su color, consistencia y olor. Su color debe ser rojo brillante, sin vetas amarillentas.
  • Al tacto no debe ser pegajosa  ni presentar olor. Debe ser refrigerada en todo momento.  
  • Los paquetes no deben tener sangre, ya que puede tratarse con problemas de conservación como el congelamiento.

¿Cómo deben cocinarse para mantener todas las propiedades?

  • Cuanto más tiempo dejemos la carne en el fuego, mayor cantidad de propiedades nutritivas perderá.
  • Las carne vacuna se cocina con fuego bajo y requiere más tiempo de cocción, mientras que las carnes de ternera, por ser más tiernas requieren temperaturas más altas y poco tiempo de cocinado.
  • Se pueden cocinar a la plancha, para evitar el uso de materia grasa. Es ideal comenzar la cocción sin agregar sal ya que de esta forma se evita la salida de los jugos y por consiguiente se mantiene el sabor y propiedades. La carne se sala después y mejor si es con sal gorda.  

La carne, como hemos visto es un alimento rico en proteínas indispensables para la estructura de los tejidos, la reposición celular, etc. Sin embargo es un alimento que debe consumirse de dos a tres veces por semana como máximo, ya que el abuso puede llevar a elevaciones en las concentraciones de colesterol que aumentan el riesgo de sufrir infartos o cualquier otro padecimiento cardiovascular.

Si no se combina con fibra de frutas, verduras y cereales el riesgo de padecer cáncer de colon también aumenta.

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